Mujer y pobre

Conozco la impertinencia del presente
despiertas creyendo no deber estar
y la culpa negra brota junto tu alquitranado pecho.

Todo lo solido se desvanece en el aire
como cuando la niña cruel arranca la hierba
y descubre el secreto de la vida; la prudencia.

Levantarse acostarse con la misma inquietud,
mirar al espejo hasta poder retratarse
y habitar el punto más lejano de lo cierto.

Conozco la impertinencia del presente
pero no te lo he dicho ni hoy ni ayer ni mañana
porque construir fantasías es la casualidad más linda.

Te propongo reescribir la historia humana
eliminando todo silencio incomodo de nuestras caras,
abrazando sinceramente las sombras de lo falso.

Que sea lindo dar la vida por nuestra inexistente justicia
porque nunca ha existido otra cosa que la muerte
y de lo invisible, solo se alcanza a sentir una futura presencia.

No seamos triste, es demasiado fácil, demasiado estúpido.
Seamos valiente y audaces, 
como para no morir nunca, como para estar naciendo siempre.