la primavera se ha vuelto una canción ingrata.
Supiste entonar un llanto que no derramaste
y disonancias de tu corazón formaron melodías.
Aún suena un adagio menor desde aquel día
en que mis lagrimas se volvieron lentas corcheas.
He caminado tranquilamente para oír nada y recordar todo;
solo siembro este pequeño acorde para poder cosechar armonía.