El día que soñé con Cortazar

La otra noche soñé que prestaba un libro a alguien, un libro que no había terminado. Entonces aparece Cortazar, de abrigo gris, y me dice que debo terminar de leer Deshoras, que el final me va a gustar. El problema es que esta persona no me quería devolver el libro, por ende no podía terminarlo. 

"No es fácil seguir, me voy hundiendo en recuerdos y a la vez queriendo huirles, exorcizarlos escribiéndolos. Pretender contar desde la niebla, desde cosas deshilachadas por el tiempo. Solo ahora se sé de veras lo que pasa, y es que nunca supe gran cosa de lo que había pasado, quiero decir las razones profundas de este tango barato."

La mañana siguiente le conté a la persona que en el sueño, no me devolvía el libro. Estaba enojado, "Dime que decía el final". En su momento no le quise decir, porque de eso dependían las decisiones de la noche. Por una parte hablaba de este anhelo del pasado juvenil y loco, de vivir de nuevo esas experiencias. Por otro, de mantener la calma y volver a la normalidad, a la cotidianidad. No sé si decidí bien o mal. Ni siquiera sentí que elegí. De todas formas, era totalmente necesario saborear la normalidad. Ahora se lo que no quiero.
Aún soy joven.