Hueon, he soñado demasiadas veces con la misma persona. Escucho su voz y veo sus ojitos a la perfección. Me da pena y fe; fe de que mis sueños son un mundo paralelo donde nos queremos. Pero puta, no. Reír o llorar. Ni siquiera comprendo por qué. Necesito salir más, despejar la mente y quedar tirada en la vereda. Esa sensación entre la nausea de la embriagues o la lucidez del sueño.