Y si me gusta por sus ojos y por su voz
y no por lo que mira o lo que habla?
Es mucho pecado gustar de quien no se conoce?
una imagen idealizada
que me seduce
me envuelve la expectación
dulce manía de sobre pensar
lo que realmente no importa;
¡Algo si es cierto amiga!
El absurdo es la dulce miel
de la realidad inocente.