Nunca ha existido otra cosa que la muerte.
Todo lo solido se desvanece en el aire.
De lo invisible, solo se alcanza a sentir una futura presencia.
Yo no quiero ser triste, es demasiado fácil, es demasiado estúpido.
Quiero ser valiente, audaz, como para no morir nunca,
como para estar naciendo siempre.