Día dos

Ha sido raro, como si todo lo anterior hubiese sido un sueño. Básicamente, nada ha pasado y mi cuerpo se levanta y cae como siempre, como los días y como la noche. Me sorprende que quizás la única realidad esta plasmada en tu colchón, bajo las sabanas. No es poético? Me muero por escribirte una carta, mandarte un mensaje telepático, pensarte y pensarte, pero me limito a callar la locura y tocar. Hoy toque mucho a Bach. Si me vuelves a preguntar, que obra de que compositor me llevaría si es que me voy a una isla desierta, te respondería Bach, aunque a ti no te gusta esa cosa alemana. Ahhhhhh, en mi discurso solo hay suspiro y soledad. Saludos.