remueve el aire
con su indiferencia;
nunca hubo una mirada
tan capitalistamente vacía
que me obligara a salir
de donde no quería
para dejar espacio
al cariño...
el envejecimiento del ensayo
me hace temblar
susurrando tu nombre
y mi almohada grita
que valia la pena el error
pero dejaré todo en anécdota
porque caer es fácil
-y que delicia es soltarse-
pero su respuesta cercana
es un profundo daño.