Existencia

La existencia me pone los pelos de punta; saber que hay tantas posibilidades para el mismo suceso es algo que me quita el sueño. Ese momento en el que sientes un nervio que te recorre la espalda al tomar una decisión. O es si, o es no. Todo un acto de alta precisión, una apuesta constante donde siempre puedes cagarla cagarla.
El otro día, por ejemplo, debía decidir si hablarle a quien yo creo puede ser el amor de mi vida. Cobardemente le hable cosas que no importan. Sentí como otra Ana le hablaba de películas, libros, etc. Como se fumaban un pito y se besaban. La Ana de los sueños con el hombre que le visita todas las noches el inconsciente. 
Pero me toco vivir otra Ana y otro momento, en el que él se va, se va como quien se va, se va sin volver, se va para no volver.
conchetumare