Hacia frío
la ropa se terminaba de secar
en la silla junto a la estufa
Hacia frío
y mi poco calor se fundía con extraños
tristes y cotidianos, como yo
Hacia frío
y a las 8 de la mañana
afuera del liceo
los muertos bailaban
en poéticas bolsas azules
congelados de frío
injusticiados, pagando
algo que no hicieron